
Es acaso esa respiración silenciosa, la que me pone a temblar, la que golpea este pecho arraigado en el dolor, es quizás una sonrisa fructuosa o el olor de tu delicada piel, talvez sea tú sola imagen o el deseo, no se, pero quiero que sea, quiero que seas tú, nadie más, ese mas no hay más que solo tu mirada, penetrante… muy penetrante tan así que lograste intimidarme…
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